January 23, 2019

brotes - recaídas

Un día parecerá que la enfermedad no está. Uno se siente bien y se ha olvidado del diagnóstico. De repente llega un golpe fuerte que te recuerda que la enfermedad siempre está, esperando. Esto es lo que mejor que describe la recaída/brote en la Esclerosis Múltiple.

brotes - recaídas

Un día parecerá que la enfermedad no está. Uno se siente bien y se ha olvidado del diagnóstico. De repente llega un golpe fuerte que te recuerda que la enfermedad siempre está, esperando. Esto es lo que mejor que describe la recaída/brote en la Esclerosis Múltiple.

Hace unos días me levanté con los ojos más cansados de lo usual, viendo borroso y con problemas para leer. Luego el cansancio me atrapó y la fatiga. Al día siguiente, no sentía mi pie derecho. Me había acostumbrado a la idea que solo tendría que vivir con el lado izquierdo débil. Visité al neurólogo y confirmó mis temores. Enfrento una recaída, luego de dos años, con el cuerpo mas fatigado, con más peso y mas edad ahora el brote está atacando mi único lado fuerte, el derecho.

Los miedos afloran, la preocupación azota porque no se sabe si la batería de las piernas se estará agotando y pronto estarás sentado en la amiga de cuatro ruedas. Comienza la impotencia de volver con los corticosteroides, la inflamación que trae consigo y el aumento de peso es inevitable. Te viene a la mente los recuerdos de haber librado una batalla enorme pero esta vez no quieres volver a enfrentarla. Escuchar los comentarios negativos de personas que te dirán, bendito que mucho has aumentado de peso, ojalá algún día puedas volver a tu peso. Sin estas personas conocer que tu prioridad de vida va mas allá de un peso y de apariencias bonitas, va en busca de mantener un cuerpo físicamente sano.

El espíritu de uno se transforma con estas enfermedades crónicas y autoinmunes. Uno comienza a observar todo distinto, ver bellezas en espacios que uno no apreciaba antes y también se identifica todo aquello que no vibra igual que uno. Las prioridades cambian, se trata de vivir, amar y ser amado tal y como eres. Ya no se busca la validación de terceros o llenar las expectativas de otros sino estar rodeados de personas que sumen y no resten a tus ganas de vivir.

De esto se trata que te diagnostiquen de una condición que ataca tu propio cuerpo y pone en peligro tu sistema constantemente. Muchos no la entienden, otros lo desconocen y algunos lo juzgan sin padecerla. Yo conozco la lucha interna. Tratar de que no te afecte, de que no cambie tus rutinas y tus deseos de disfrutar de las cosas buenas que la vida ofrece. Continuar luchando para estar mejor cada día por los tuyos y por ti, de volver a convencerte una y otra vez que puedes con esto.

Siempre escribo palabras de ánimo y de alegría pero en esta ocasión quiero compartir que esta bien llorar, enojarse, frustrarse y gritar de coraje. Somos seres humanos y tenemos derecho a sufrir nuestras perdidas. La Esclerosis Múltiple no entiende o comprende de tiempos y mucho menos sabe lo que uno ama y quiere. No le importan tus planes y rompe calendarios. El cuerpo sufre y es sometido a procesos médicos duros y la parte emocional se agota. Desde el momento que la conocemos, nos montamos en una montaña rusa y no paramos.

Esta bien tomarte un buen suspiro, regalarte tiempo para eliminar lo que no te hace bien. Enfocarte en toda tu fuerza interior, permitirte sentir ese amor que hace que te levantes cada amanecer y pensar que las ganas de luchar son mas fuertes que rendirte. En algún momento volverá esa voz de acción interior por los que se aman y por quienes se lucha, por la red de apoyo que no nos sueltan en todo este proceso.

No será fácil, pero voy a ti y a mí, otra vez, con temores pero para adelante. Vida ayúdanos a dar otro suspiro de rehabilitación y recuperación. A todos los que damos la batalla por vencer las terapias, siempre vendrán días difíciles pero pasarán. No tengo forma de saber como saldré de esta recaída pero se que mis ganas de superarla son mas fuertes que el dolor físico que estoy enfrentando. Podré detenerme en ocasiones, agotarse mis fuerzas, poner en duda mi capacidad de aguantar el proceso pero jamás dejaré que se destruya el amor y la capacidad de amar que me mueven.