December 22, 2021

Temporadas difíciles con la EM

Temporadas difíciles con la EM

El comienzo de las fiestas navideñas puede ser para algunas personas desafiante. La navidad puede ser una temporada difícil. No todo el mundo recibe esta época con emoción y no para todos es sinónimo de alegría para algunos puede ser angustiante y generar estados depresivos. El sentimiento de tristeza y la depresión no toman vacaciones o días feriados. Cuando no se trabaja para superar y arreglar lo que nos está haciendo daño esos sentimientos nos pueden volver en una bomba de tiempo y autodestruirnos. Es necesario que busquemos gestionar la tristeza, la ira, el miedo y todos los sentimientos que nos puedan deteriorar nuestro estado emocional, el buscar y tener apoyo es fundamental durante estos periodos.

Dedico este escrito a todo aquel que, como yo, esta época puede ser sinónimo de luchar y volver a nacer. Quiero decirte que no pasa nada si no te has sentido bien en estas fechas. En mi caso es una época que me recuerda mi primera recaída y la llegada del diagnóstico de esclerosis múltiple. Para colmo en estas fechas siempre estoy próxima a la medicación y por alguna razón mi cuerpo anda funcionando con la reserva, todo lo que hago es un esfuerzo y estoy siempre más cansada de lo normal. El fin del año significa ponerme mi armadura de guerrera para con valentía ir de frente, viendo las murallas que he tenido que defender con tanto sacrificio. Es tiempo para recordarme lo que con tanto esfuerzo me ha costado recuperar como tragar, hablar, caminar, correr, bailar y hasta recuperar el sabor de una buena comida. Es una época contradictoria donde le agradezco a la vida lo que he logrado superar, tener y donde estoy parada, pero me acompaña en ocasiones la tristeza de lo que he perdido y no podré recuperar. Es mi época de reconocer que afronto una enfermedad crónica que no es fácil y a la misma vez es volverme resistente para continuar celebrando junto a las personas que amo. Es un momento para celebrar las fuerzas que he sacado para lograrlo hasta ahora.

Por todas estas razones te digo que no pasa nada si no puedes encontrar las energías para estar alegre y brillante en esta temporada. No importa en qué periodo te encuentres y cual sea la circunstancia de salud que atravieses, no pasa nada si ahora mismo no puedes con todo lo que esperabas. No pasa nada si no te apetece hacer honor a las tradiciones que normalmente haces. No te preocupes si no puedes celebrar como lo has hecho en el pasado. No pasa nada si no tienes ánimo para salir como de costumbre y si el miedo te arropa. Si no pudiste poner el árbol o adornar la casa, no pasa nada. Lo que no puede pasar es dejarte a un lado o esforzarte de más por cosas que no valen tu sacrificio y que terminen por hacerle más daño a tu salud.

No te preocupes por todo lo que no puedes hacer ahora, en otro momento podrás,  toma un día a la vez, poco a poco, aguante ahí en tu esquinita, respira y da gracias porque vives un día más. No olvides que para alguien eres suficiente y te necesita. Lo verdaderamente importante para estas fechas es que conozcas tu valor rodeado de aquellas personas que valen la pena tener cerquita. Lo que no aporta déjalo ir y suéltalo, luego te sentirás y estarás mejor, confía que vendrán mejores momentos.

Nunca permitas que el dolor físico destruya tu alegría por vivir, sé que no es fácil vivir con dolor constante, lo entiendo, pero siempre existirán momentos que apagaran el dolor para reír. Regálate amor y comprensión, no mereces menos. Abrázate y toma todo el tiempo que necesites, no hay prisa. Yo tuve que morir un par de veces para aprender verdaderamente el valor de la vida, y cuando hablo de morir no hablo de dejar de existir, hay situaciones que matan el espíritu aunque se esté respirando, pero por más duro que sea procura continuar porque al final valdrá la pena, mejor vivir una vida plena con altibajos que una vida vacía sin aprendizaje. Cuando sientas en esta temporada que has absorbido demasiado dolor y tristeza, déjalo salir todo, no pasa nada, es necesario llorar para recargar y sanar.

Humanamente en ocasiones necesito escribir con dolor y tristeza, es mi terapia para reconocer que en lo profundo de mi ser sé que también estas épocas pasarán y se escribirán mejores historias, en este momento estoy agotada, mi cuerpo pide tregua y mi mente descanso, pero no pasa nada, continuaremos soltando para seguir construyendo vida, a veces más lento, con menos fuerzas, cambiando prioridades pero con el corazón lleno de amor y agradecida por vivir.

También dedico este escrito a quienes han sido mi fuerza y apoyo, gracias por su amor que recarga.

Con amor, Vane.