Detrás de mi amiga escle

Detrás de mi amiga escle

En enero del 2017, a mis 35 años, me diagnosticaron con esclerosis múltiple una enfermedad degenerativa y crónica del sistema nervioso, que afecta al cerebro y la médula espinal. Los síntomas de la EM son variables dependiendo de la localización, la extensión, la gravedad y el número de lesiones. Son diferentes para cada persona, por tal razón se le suele conocer como "la enfermedad de las mil caras."

Recién diagnosticada, mientras pasaba por mi primera recaída y me encontraba en el proceso de rehabilitación nace la idea de Mi amiga escle. Decidí comenzar a escribir sobre mi proceso con la enfermedad porque era mi acción terapéutica para sanar el dolor y la depresión. Finalmente me decidí a hacer un blog para conectar con otras personas que también tuviesen la condición para no sentirme tan sola mientras afrontaba los ajustes y cambios conviviendo con la enfermedad. Admito que no es fácil escribir y menos compartirlo, pero se ha convertido en una oportunidad de aprendizaje y en una fuente de apoyo.

Con la llegada de la enfermedad tuve que colocar todo en pausa pues la prioridad se convirtió en el cuidado de mi salud. No ha sido fácil mantener una carrera profesional a partir de la llegada del diagnóstico pues he pasado por tres (3) recaídas en un periodo de cinco años (5) en donde he tenido que afrontar procesos de rehabilitación con ajustes personales. Sin embargo, he continuado con esfuerzo y motivada por presenciar la necesidad que existe de hablar más sobre las enfermedades crónicas porque las personas que las padecen experimentan grandes retos que impactan sus vidas y pueden afectar su salud emocional.

La realidad es que para lograr una mejor salud mental es necesario que la sociedad luche en contra del tabú que rodean los aspectos psicológicos que terminan teniendo impacto en la salud. Es mi deseo genuino de poder ver a las personas libres, sin prejuicios, pidiendo a tiempo la ayuda que necesitan para sentirse y estar mejor, viviendo la vida que merecen tener y disfrutando de una mejor calidad de vida.

Como parte de esta comunidad desearía ver mejores servicios de salud mental, al alcance de todos. Es importante reconocer que las luchas del paciente crónico no son de un solo día o cuando se conmemoran, tampoco de un mes cuando se les asigna un color, son diariamente. Continuaré con el compromiso de educarme para poder aportar y ayudar a las comunidades minoritarias a través de mis trabajos y escritos.

Seguimos un día a la vez. Gracias por leernos. Vane